JESÚS J. BARQUET
Naufragios (Transacciones
de fin de siglo, 1989-1997)
Since
1981 we have come to read the poetry of Barquet like a repeated exercise of
survival. In Naufragios/Shipwrecks,
a text of consummate maturity, Barquet’s poems achieve a palpable reality
whose geography is despair but whose certainty is love (this is a saying).
Lacking the appropriate cartography, the poet writes his body and renders
us his inventory of absences. This
is a shipwreck, a devastating epic of irretrievable fragments, a nostalgia of
devastation, the passionate traces of a story that tells itself in endless
variations.
Pío Serrano, Cuban poet and critic
Haciéndose
eco de las crónicas de Alvar Núñez Cabeza de Vaca y Gaspar Pérez de Villagrá
sobre el actual suroeste estadounidense, los Naufragios
de Barquet constituyen una inquietante relación poética de sucesivos paisajes
físicos y humanos cuva condición épica radica en la difícil inserción de la
sensibilidad insular y caribeña del autor en el otro
espacio del desierto nuevomexicano: su épica es esa lucha por fijarse en un
espacio ajeno que sólo lo “afirma por negación”.
Como un Adelantado guerrillero de
lo absoluto —según Julio Cortázar—,
Barquet lucha por descubrir y conquistar para sí mismo y sus cómplices
lectores un territorio de esencias, mientras resiste —a la vez que
desmistifica con su poesía— a los cantos de sirena de las tarjetas turísticas
y del conformismo resultante del American
way of life.
Ricardo Aguilar Melantzón,
narrador y ensayista chicano
Intertextual,
Barquet inicia su libro con Cabeza de Vaca y casi lo cierra con el Ché Guevara,
dos caminantes, buscadores, seres sin puerta propia en la que tocar...: hombres
de tránsito (de transición), cada uno lleva en sí su propio naufragio.
El poeta ha iniciado su textualidad “aferrado a un tablón” en el que
se va, concluye evocando pájaros que vuelven...
La visión del náufrago es la metáfora del mar.
Con Naufragios, Barquet
completa casi el ciclo comenzado con El
Libro del desterrado y ratifica su lugar entre los poetas más connotados de
las promociones posteriores a la llamada Generación del Cincuenta de la
emigración y de toda la poesía cubana.
Virgilio
López Lemus, poeta y crítico cubano
Si
con El Libro del desterrado la
experiencia del exilio se lee como si se posaran los ojos en una herida abierta,
en Naufragios la lectura es sobre un
campo que comienza a cicatrizar.
Rosario
Sanmiguel,
narradora y ensayista mexicana
Este libro es la historia de las transacciones poéticas y emocionales en la que las voces sobrevivientes del naufragio mayor que es el olvido, emergen para testificar ante sus lectores.
Héctor
Contreras,
poeta, narrador y ensayista mexicano
Surge
aquí otro tema en la poesía de Barquet: la Casa, comprendida en esta imagen el
Jardín. En la Casa/Jardín se está, de ella se sale, a ella se regresa. Es el
lugar que orienta y salva, el límite entre el Yo y el mundo, ... el hallazgo,
en medio del Gran Naufragio, de ese sitio mágico reservado a los que buscan.
Madeline
Cámara,
ensayista cubana
Poesía
de la lejanía y la cercanía, de la identidad y la otredad, del viaje y la
permanencia, Naufragios ofrece al
lector contemporáneo un espejo que refleja el conflicto existencial de la
humanidad a fin de milenio. ... Poesía
de viajes y regresos, de búsquedas y reencuentros, en donde el recorrido va
tejiendo la sustancia del espíritu humano, en estas transacciones del fin de
siglo, escuchamos la voz particular de un exiliado que a través del verso
trasciende su vivencia personal para transformarse en un canto universal, en el
que todos podemos reconocer nuestra lucha con la vida y los convenios que con
ella hemos signado, transacciones injustas pero que nos brindan la concordia con
nosotros mismos y con nuestros entornos.
César
Antonio Sotelo,
crítico mexicano