JESÚS J.  BARQUET

 Since 1981 we have come to read the poetry of Barquet like a repeated exercise of survival.  In Naufragios/Shipwrecks, a text of consummate maturity, Barquet’s poems achieve a palpable reality whose geography is despair but whose certainty is love (this is a saying).  Lacking the appropriate cartography, the poet writes his body and renders us his inventory of absences.  This is a shipwreck, a devastating epic of irretrievable fragments, a nostalgia of devastation, the passionate traces of a story that tells itself in endless variations.

                                    Pío Serrano, Cuban poet and critic

 Haciéndose eco de las crónicas de Alvar Núñez Cabeza de Vaca y Gaspar Pérez de Villagrá sobre el actual suroeste estado­unidense, los Naufragios de Barquet constituyen una inquietante relación poética de sucesivos paisajes físicos y humanos cuva condición épica radica en la difícil inserción de la sensibilidad insular y caribeña del autor en el otro espacio del desierto nuevomexicano: su épica es esa lucha por fijarse en un espacio ajeno que sólo lo “afirma por negación”.  Como un Adelantado guerrillero de lo absoluto —según Julio Cortázar—, Barquet lucha por descubrir y conquistar para sí mismo y sus cómplices lectores un territorio de esencias, mientras resiste —a la vez que desmistifica con su poesía— a los cantos de sirena de las tarjetas turísticas y del conformismo resultante del American way of life.

                            Ricardo Aguilar Melantzón, narrador y ensayista chicano

 Intertextual, Barquet inicia su libro con Cabeza de Vaca y casi lo cierra con el Ché Guevara, dos caminantes, buscadores, seres sin puerta propia en la que tocar...: hombres de tránsito (de transición), cada uno lleva en sí su propio naufragio.  El poeta ha iniciado su textualidad “aferrado a un tablón” en el que se va, concluye evocando pájaros que vuelven...  La visión del náufrago es la metáfora del mar.  Con Naufragios, Barquet completa casi el ciclo comenzado con El Libro del desterrado y ratifica su lugar entre los poetas más connotados de las promociones posteriores a la llamada Generación del Cincuenta de la emigración y de toda la poesía cubana.

                            Virgilio López Lemus, poeta y crítico cubano

Si con El Libro del desterrado la experiencia del exilio se lee como si se posaran los ojos en una herida abierta, en Naufragios la lectura es sobre un campo que comienza a cicatrizar.

Rosario Sanmiguel, narradora y ensayista mexicana

 Este libro es la historia de las transacciones poéticas y emocionales en la que las voces sobrevivientes del naufragio mayor que es el olvido, emergen para testificar ante sus lectores.

Héctor Contreras, poeta, narrador y ensayista mexicano

 Surge aquí otro tema en la poesía de Barquet: la Casa, comprendida en esta imagen el Jardín. En la Casa/Jardín se está, de ella se sale, a ella se regresa. Es el lugar que orienta y salva, el límite entre el Yo y el mundo, ... el hallazgo, en medio del Gran Naufragio, de ese sitio mágico reservado a los que buscan.

Madeline Cámara, ensayista cubana

Poesía de la lejanía y la cercanía, de la identidad y la otredad, del viaje y la permanencia, Naufragios ofrece al lector contemporáneo un espejo que refleja el conflicto existencial de la humanidad a fin de milenio. ...  Poesía de viajes y regresos, de búsquedas y reencuentros, en donde el recorrido va tejiendo la sustancia del espíritu humano, en estas transacciones del fin de siglo, escuchamos la voz particular de un exiliado que a través del verso trasciende su vivencia personal para transformarse en un canto universal, en el que todos podemos reconocer nuestra lucha con la vida y los convenios que con ella hemos signado, transacciones injustas pero que nos brindan la concordia con nosotros mismos y con nuestros entornos.

César Antonio Sotelo, crítico mexicano