JESÚS J.  BARQUET

Quien se adentrare en las páginas de este libro, llegará a experimentar en su limitada tangibi­lidad humana, la sensación de conver­tirse en el hombre esencial —que es como decir en todos los hombres que han sido y serán—, y de abrazar el todo de la Creación.  Sagradas herejías nos entrega un mundo donde el lenguaje alcanza la doble virtud de crear belleza y de trasmitir hondas preocupaciones filosóficas.

La palabra ciertamente es aquí daga de doble punta: con una, la artística, cala a lo más íntimo de nuestras emociones; con otra, la conceptual, desafía a nuestro intelecto sumergién­donos en profundas meditaciones.  Dividida en cinco actos, la obra se nos descubre como un poema dramático donde cinco personajes derivados de la tradición literaria, funcionan en calidad de símbolos.  Por su estructura, entonces, Sagradas herejías entronca con los largos poemas que, de género similar, se produjeron durante el romanticismo. 

Su carácter alegórico, por otra parte, muy bien pudiera llevarnos a encontrar precedentes en la literatura medieval.  Templado en una rica y exquisita tradición, el talento de Barquet despliega aquí su vasto caudal cultural.  Abundan en su obra las alusiones y citas derivadas de diversas pero siempre selectas fuentes.  Como casi todo buen arte, Sagradas herejías entraña un reto al intelecto.  Estamos seguros, sin embargo, de que un espíritu sensible, amante de la buena poesía, logrará experimentar aquí el placer que depara la comunión con la  Belleza.

                                Lourdes Tomás Fernández de Castro, narradora y ensayista cubana